Es un tema recurrente, desde luego. Siempre que se habla de disciplina y de educación, especialmente si se muestra a un niño haciendo algo incorrecto, se alzan voces repetiendo “una bofetada a tiempo quita mucha tontería.”

Afortunadamente cada vez hay más personas que entienden que ese no es el camino, y entonces empiezan a defenderse aquellas que se posicionan a favor del “castigo físico”.

¿Por qué la bofetada no es una opción?

Porque la violencia no es una opción.

No se pega. Nunca. Pegar no está bien, ni a niños ni a adultos. Una vez dicho esto me parece que está de más cualquier explicación extra, pero por si acaso…

Si buscamos que no peguen, que respeten a los demás, que sean buenas personas, que sean felices, que sepan identificar la violencia y no aguanten relaciones tóxicas y, por supuesto, que nos quieran… La violencia es contraproducente.

Porque la violencia se normaliza

A mi no me gustaría que mi hija entendiera que alguien que la quiere tiene derecho a agredirla, en ningún caso. Ni su madre, ni su padre, ni su pareja, NADIE, nadie tiene derecho a pegar a otra persona. Quiero que mis hijos no vivan como algo normal las agresiones físicas.

Porque no funciona

Los castigos son cómodos; los tenemos muy integrados en nuestra mente, los hemos conocido siempre. Por eso nos cuesta cuestionarlos. Sin embargo está bastante demostrado que no son la mejor manera de disciplinar ni de educar. Al final, si recurrimos al conductismo, premios y castigos, lo que conseguimos es que el niño dependa de un estímulo externo, no que se autorregule. Si lo que queremos es que no hagan nada “malo”, cuando estamos delante, los castigos son una buena idea. Si pretendemos que los niños aprehendan a convivir y a respetar, no es un buen método.

Porque nuestros hijos tienen que respetarnos, no temernos

Yo no quiero que un niño me tenga miedo y que el miedo sea lo que modifique su conducta, quiero que entienda lo que pueda entender y que respete lo que no comprenda. Y… ¿no os parece mucho más fácil que nos respeten si les cuidamos que si les pegamos? Ghandi decía “lo que se consigue con violencia sólo se puede mantener con violencia”, y estoy totalmente de acuerdo con ello.

violencia - Ghandi

Porque en ningún caso la violencia va a ser el gérmen de la paz

Tenemos claro que si buscamos que alguien nos ame tenemos que sembrar amor, pues, si buscamos educar a seres racionales no debemos sembrar brutalidad.

La tolerancia contra la violencia hacia los niños

Vivimos en un mundo bastante adultocéntrico; frecuentemente decimos que los niños son un estorbo, que no les aguantamos… Nos planteamos prohibir la entrada de niños en ciertos restaurantes u hoteles. Nos molestan.

Además nuestra sociedad ha empezado a condenar la violencia hace poco y, claro, los niños no tienen un colectivo que les defienda. Pero hay muchas cosas que nos tenemos que plantear. ¿Tienen menos derecho a la integridad física, psicológica y moral por ser pequeños? ¿Tenemos más autoridad por ser más fuertes físicamente?

Tenemos que pensar, y mucho, en esto. ¿Cuándo es lícito utilizar la violencia en una relación? ¿Si el otro no actúa como tú consideras que debería? ¿Si el otro te ha pegado primero? ¿Si eres más fuerte que el contrario y tienes las de ganar?

Otra de las cosas que me sorprende es que no nos levantemos en contra de este tipo de violencia; la gente no dice nada a una madre o a un padre por pegar a sus hijos en público. Lo consideramos algo que pertenece a la intimidad familiar. Igual que antes considerábamos que si un hombre pegaba a su pareja era algo íntimo y hoy en día nos parece una brutalidad.

Confío en que pronto nos parezca igual de mal decir que algo habrá hecho el niño para que le peguen.

Pues a mi me daban una bofetada cuando hacía algo mal y aquí estoy

Obviamente, aquí estás. Muy fuerte tendría que haber sido la bofetada para que no estuvieras. Tú dices que estás bien, pero estás defendiendo que un adulto pegue a un niño… igual lo que pasa es que no te has dado cuenta de que un trauma no implica quedarse encerrado en casa balanceándose sentado en el suelo mirando a una pared.

Si te pegaron en tu infancia lo lamento por ti, lo siento. Me da mucha pena tu “yo niño”, que no entendía porqué le pegaban. Ningún niño tiene porqué pasar por eso, tú tampoco.

Pero, por favor, no hagas lo mismo. Tú puedes cambiarlo, puedes ahorrarles ese trago a tus hijos, puedes hacer las cosas mejor.

2016-08-03T23:28:01+00:00

2 Comments

  1. Griselda ybarra 17/02/2017 en 06:26 - Responder

    Muy buena informacion!!!

    • Raquel 17/02/2017 en 07:45 - Responder

      Gracias, Griselda! Si te apetece quédate por aquí. El 1 de marzo se lanza el blog definitivamente! Un abrazo!

Deja tu comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies