[dropcap]H[/dropcap]Hace unos meses publiqué una entrada en la que trataba la diferencia entre el ritmo y la rutina, podéis leerla aquí. Sin embargo hoy quería desarrollar más el concepto de ritmo.

¿A qué nos referimos con el concepto de Ritmo?

Decir que la Naturaleza es rítmica no es algo que sorprenda a nadie. Las estaciones, las mareas, el día y la noche… Todo son procesos naturales que obedecen a un ritmo.

¿Que qué tiene esto que ver con la educación? Bueno, si tenéis o habéis tenido un bebé, estoy segura de que os habrán bombardeado con la imporancia de las rutinas para la educación de vuestro retoño. Que si hay que acostumbrarle a bañarse por la noche (o por la mañana), que si se duerma a la misma hora… Pues aquí viene el concepto de ritmo natural a liberarnos de la tiranía del tic-tac. 

[pullquote-left]“Los seres humanos, y especialmente los niños, estamos en sintonía con la Naturaleza.”[/pullquote-left] Los seres humanos y especialmente nuestras crías (AKA niños), estamos en sintonía con mamá Naturaleza. Nuestros ciclos menstruales, que se repiten cada mes lunar, los momentos de sueño y vigilia, hambre y saciedad… La “magia” del ritmo es que no hace falta estar pendiente de la hora, sino de la actividad. Lo que tenemos que hacer es intercalar actividades de concentración con otras de expansión. Como si respirásemos, inhalamos y exhalamos. ¡Pues lo mismo!

Hay varios ritmos en nuestra vida: el ritmo diario, el semanal, el anual… Tenemos que cuidalos todos, ¡pero seguro que ya haces mucho, aunque no seas consciente! 

 

      El concepto de ritmo Natural. Pinterest

 

El ritmo anual, el semanal y el diario

Quizá [highlight]el ritmo anual sea el más sencillo de vivir acompañando a la Naturaleza[/highlight], porque ella nos arrastra. Si vives en una zona con estaciones estoy segura de que lo experimientas sin querer. En verano tenemos una energía diferente a la del invierno. No nos apetece hacer las mismas cosas, ni celebramos las mismas fiestas, ni llevamos la misma ropa. Es probable que incluso cambies la decoración de tu casa en ciertas épocas. Más o menos ese es el concepto de ritmo anual. Ser consciente de qué está pasando en ese momento en la Naturaleza. 

[highlight]El ritmo semanal empieza a ser algo más complicado[/highlight], aunque seguro que a muchos nos cuestan más los lunes que los viernes, y que el fin de semana es bastante fácil de diferenciar. Normalmente los días de diario llevamos una dinámica bastante similar, y si viésemos nuestro día desde fuera no sabríamos qué día de la semana es. Ésto dificulta bastante a los niños situarse en el tiempo.Y para nosotros hace que la rutina se haga más tediosa. ¡Si cada día tiene su “algo especial” hasta los lunes son menos lunes!

[highlight]El ritmo diario quizá sea el más dificil de adaptar a este ritmo de inspiración y expiración[/highlight]. Nos pasamos los días trabajando a destajo, tanto fuera como dentro de casa, con las agendas repletas de tareas pendientes. Y llega un momento en que lo único que quieres es mandar todo a hacer gárgaras y pasarte tres días sin moverte de la cama. Esto no es lo óptimo, nos genera estrés e infelicidad. Y aquí nadie queremos ser infelices. Como adultos muchas veces sólo se trata de reodenar las actividades dentro de nuestro margen de maniobra, priorizar y buscar instantes entre unas cosas y otras para poder estar presentes. Con los niños es mucho más fácil, dejadles jugar y jugar.

¿Pero cómo llevarlo a la práctica?

Estad atentos, porque en estos días de maratón de post escribiré una entrada dedicada a cada “ritmo”, desarrollándolo con más detalle. Si no queréis perderos nada podéis seguirme en mis redes sociales y suscribiros al boletín (recibirás un email a la semana.)